Hubo un tiempo en que conducir era una experiencia. Placentera, estimulante. Un acto que requería atención, destreza… y responsabilidad. Pero ese tiempo ha pasado. Hoy, al volante, nos sentimos más como copilotos de una inteligencia artificial sobreprotectora que como conductores. Los coches modernos no necesitan que sepas conducir. Literalmente. ¿Arrancar? Ya no hace falta usa... Leer más →
